El círculo

 


Como cambia todo... Y cómo nos aferramos a eso que no queremos que cambie, que no soltamos. 

Cuando miras hacia atrás y te das cuenta que todo lo que imaginaste hace un año, hace tres, hace diez... Te queda tan lejano, tan chiquito... Y te empiezas a reír porque te decís «que pelotuda, ni de cerca estoy a lo que un día imaginé o soñé que estaría haciendo a esta edad». Pero a la vez te dan ganas de llorar, ¿Cómo mirar a tu niño interior, al de años atrás y decirle que todos aquellos sueños quedaron en el olvido? Que no los pudiste lograr... 

¿Cómo decirle a tu adolescente que todas aquellas personas que te rodean en unos años no existirán y tendrá que soltar y dejar ir, cuando ni siquiera sabe en qué día vive? 
¿Cómo vivir el presente mirando al pasado lamentándose y a la vez mirando al futuro sin saber que hacer? 

Nos aferramos tanto a lo material o a las personas que nos olvidamos de aferrarnos a nosotros mismos, a nuestros sueños... Nos imponen tanto, tantos sueños ajenos, tantas preocupaciones, tantas obligaciones que nos olvidamos de nosotros y empezamos a vivir por «los otros». 

¿Y después? Después queda seguir preocupándose por todos «los otros» pero te acordás que vos vales... entonces también te preocupas por vos, pero también te importa el qué dirán entonces lo tuyo no lo haces, pero lo de los demás si... Y cuando haces algo para vos se enojan, se ofenden y desaparecen de tu vida... ¿Y vos? Y vos te aferras, te aferras, te aferras que no soltas y todo empieza de nuevo... Y tu vida es una balanza que nunca estará en armonía,que nunca se equilibrará... Ni para uno ni para nadie. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Mi funeral

Destino